Segunda entrega de las razones por las que me gusta el Carnaval.
El carnaval es DENUNCIA SOCIAL
En este pasodoble y con las dos caretas, la alegre y la triste, usando el doble sentido, se denuncia una injusticia que se comete a diario: la condena solitaria de las personas mayores.
Como todos los domingos mis dos hijos han venido
Con mis nueras y mis nietos a pasar juntos el día.
El mas chico de los cuatro hay que ver lo que ha crecido
Que se parece el jodio a mi difunta María.
Hemos ido por el parque, lo monté en los caballitos
Y vimos por la Alameda los barquitos navegar.
Yo ya ni me acordaba, de que hoy era San Servando
Y para celebrar mi santo, me invitaron a almorzar.
Mas tarde, en casa de mi Consuelo, vi la foto de mi boda,
y la mas guapa de las novias ¡Ay como la echo de menos!
Los niños me dieron su regalito: Una bata para el invierno
y dos cintas de flamenco y nos tomamos el cafelito.
Me acercaron con el coche a la tercera edad,
Casi me quedo dormido por la felicidad
Y entre besos me dijeron:
¡Que descanses Papá, hasta el próximo Domingo! ...
La enfermera... me comentó la enfermera:
Vamos para la cama ya que hoy tampoco vendrán
ni sus hijos ni sus nietos.
¡Ciérreme la habitación! Déjeme con la ilusión
de soñar con los cuervos...
De que sueñe con los cuervos.



1 COMENTARIOS.:
Ey, me ha gustado astante la letra de esta canción, no sé, porque, de algún modo, siento una profunda tristeza cuando se habla de soledad en los ancianos, y de soledad en general. Siempre he pensado que "la soledad es preciosa cuando tienes alguien a quien contársela" (como he leído por ahí).
Me ha recordado a una canción de Ismael Serrano, al que hace tiempo que no escucho (razones que no vienen al caso), que se llama "El vals de los jubilados".
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